El canciller de Brasil, Celso Amorim, dijo este martes que su país es contrario a renegociar con Paraguay el contrato por la hidroeléctrica binacional de Itaipú.
En declaraciones transmitidas por la televisión brasileña y publicadas por la agencia de noticias Ansa, Amorim aseguró que el actual acuerdo no puede ser quebrado unilateralmente.
"Para renegociar el tratado de Itaipú, Brasil también tiene que concordar", dijo el ministro Amorim, tras ser consultado por la propuesta del ex obispo y candidato presidencial paraguayo, Fernando Lugo, frente a la necesidad de renegociar las cláusulas del tratado de Itaipú que perjudican a Paraguay.
"Estamos buscando construir una línea de transmisión reforzada para Asunción", aseguró el secretario de Estado de Brasil, quien agregó que también "habrá incentivos para la instalación de industrias de uso intensivo de energía" en Paraguay.
"Es la mejor manera de ayudar al desarrollo de Paraguay", agregó Amorim, en respuesta a las declaraciones del candidato de la APC, quien ya adelantó que, en caso de ganar las elecciones de 2008, pedirá a Brasil la renegociación del tratado de Itaipú, ya que cuando se firmó el acuerdo en 1973, se estipuló que si a Paraguay le sobraba energía se la cedería a Brasil.
Las declaraciones de Amorim se suman a una reciente editorial del semanario brasileño Folha en el que se sostiene que "Paraguay no tiene nada que reclamar porque la represa se construyó con dinero de Brasil".
Sin embargo, esta posición ha sido ampliamente cuestionada por el candidato presidencial paraguayo, quien reclama que la represa no habría podido ser construida "sin las aguas de Paraguay". "Lógicamente existe temor en Brasil de perder los privilegios, pero queremos cambiar eso", apuntó el candidato de la APC a principios de esta semana.
La campaña emprendida por el candidato presidencial paraguayo en busca de la renegociación del Tratado de Itaipú coincide con la reunión que tendrá Lugo el próximo 2 de abril con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva.
A pesar de ello, el ex obispo ha insistido en que esta visita será protocolar y que no está claro si tendrá la oportunidad de hablar de la renegociación en dicho encuentro.