La producción de biocombustibles no se da en gran escala como para atribuirle el actual alza internacional de los precios de los alimentos, dijo el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, este viernes en Lima.
Momentos antes de iniciar su participación en la V Cumbre de Jefes de Estado de América Latina, El Caribe y la Unión Europea, Lula explicó que veía una contradicción en el discurso de los gobernantes –especialmente europeos– y de los organismos internacionales de asociar la producción de biocombustibles a la reducción de la oferta de alimentos en el mercado mundial.
En este sentido, el mandatario brasileño agregó que "obviamente las petrolíferas están detrás" de esas críticas debido a que esa industria no deseaba ceder terreno energético. Lula ha hecho de la defensa de los biocombustibles un tema prioritario de su agenda internacional, y esta es la primera vez que vincula a las petroleras con las críticas a los biocombustibles.
Brasil es el principal productor mundial de etanol a base de caña de azúcar, y Lula ha promovido su elaboración en otros países de América Latina y África. Tiene también un programa de trabajo conjunto con Estados Unidos, el otro mayor productor mundial, que elabora los biocombustibles con productos alimentarios, especialmente el maíz.
Lula sostuvo antes de llegar a Lima entrevistas con la canciller alemana Angela Merkel y el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quienes, como el gobernante brasileño, llegaron a la capital peruana para participar en la V Cumbre América Latina-Caribe y la Unión Europea.
La declaración de la cumbre hará una referencia a la actual alza de precios de los alimentos como factor que agrava la pobreza, dijo el canciller español Miguel Angel Moratinos. "Yo le dije a Angela Merkel y Zapatero que necesitamos una discusión con un fuerte componente científico, sin esa cuestión eminentemente ideológica, sin emoción y con mucha razón", dijo Lula.
"Comprendo que las personas se nieguen a discutir un tema nuevo, pero es necesario discutir alternativas frente al problema del calentamiento global y la cuestión energética y de alimentos", aseguró.
Brasil ha convocado ya a una reunión internacional para noviembre en São Paulo, con autoridades gubernamentales y expertos, para hablar sobre biocombustibles. Lula dijo que si no hubiera encontrado nuevas reservas marítimas de petróleo "ellos dirían que Brasil estaba haciendo esto (produciendo biocombustibles) porque no tiene petróleo".
"Ahora tenemos mucho petróleo y queremos producir mucho biodiesel y llevar tecnología a otros países", manifestó. El gobernante dijo que Brasil tiene que estar preparado para un largo debate internacional antes de lograr la aceptación de los biocombustibles, que el país sudamericano produce desde hace 30 años y son mezclados en todos los carburantes para vehículos.
"Tenemos que estar preparados porque el debate será largo y duradero", anticipó. Lula ha insistido en que los biocombustibles permiten a los países en desarrollo reducir su dependencia del petróleo, y ofrecen un producto que puede ser vendido al mundo industrializado, al tiempo que se reducen las emisiones de gases causantes del calentamiento global.