El Banco Central Europeo mantuvo invariados sus tipos de interés el jueves, pero su presidente, Jean-Claude Trichet, sostuvo que la entidad no cambiará su postura en el futuro cercano, ya que persisten las presiones inflacionistas.
Se espera que la inflación se vaya moderando a lo largo del año, pero los riesgos para la estabilidad de los precios son "claramente alcistas", señaló Trichet. El BCE mantuvo su tipo de interés básico invariado en el 4,0% por undécimo mes consecutivo.
La inflación en la eurozona se desaceleró del 3,6% en marzo al 3,3% en abril, pero esta cifra sigue bastante por encima del máximo del 2,0% que se ha puesto como objetivo el BCE y que se superará durante un periodo bastante prolongado, según Trichet.
Trichet reiteró que la mayor prioridad del BCE es anclar las expectativas de inflación y evitar las tentaciones de trasladar los mayores costes de petróleo y alimentos a los salarios y precios.
"Consideramos que la actual política monetaria contribuirá" a lograr los objetivos del BCE, comentó Trichet. La formulación del comunicado leído por Trichet fue básicamente idéntica a la del comunicado del mes anterior.
Todos los datos macro publicados recientemente confirman que se mantienen los riesgos alcistas para la estabilidad de los precios, mientras que las incertidumbres existentes, principalmente en los mercados financieros, plantean claros riesgos bajistas para el crecimiento económico en la eurozona, señaló Trichet. Éste agregó que las turbulencias en los mercados financieros podrían tener un mayor impacto negativo sobre la economía real del previsto.
Algunos datos de la economía real, como la producción industrial y las exportaciones en Alemania publicados el jueves, sugieren que el crecimiento en la eurozona está comenzando a desacelerarse.
Sin embargo, Trichet agregó que los datos aún apuntan a una expansión "moderada pero persistente" y que la eurozona goza, en general, de sólidos fundamentales y ausencia de grandes desequilibrios.
Además, la economía mundial parece resistir y se espera que esto se traduzca en que la demanda exterior sostendrá a la economía de la eurozona, agregó.
Tras los comentarios de Trichet, el euro alcanzó un máximo intradía por encima de US$ 1,5400.