El secretario de Hacienda de México, Agustín Carstens, dijo este miércoles que la inflación del país ya habría alcanzado su peor momento, aunque reconoció que podría haber sorpresas en los precios de las mercancías.
Las declaraciones de Carstens se dan en momentos en que el Banco Central sugirió que podría subir sus cálculos de inflación para lo que resta del año y el 2009, ante las presiones derivadas de las alzas globales en los precios de los alimentos y los combustibles.
Cuando se le preguntó si México atravesaba por su peor momento en materia inflacionaria, Carstens dijo a la cadena Televisa: "quizás sí".
El autónomo Banco de México (central) había pronosticado que la inflación se ubicaría entre un 4% y 5% en el segundo y tercer trimestre de este año, y que se acercaría a su meta del 3% a partir del tercer trimestre del próximo año.
Hasta la primera quincena de junio, la inflación medida a tasa anual se ubicó en un 5,28%, su mayor nivel en más de tres años.
En su más reciente comunicado de política monetaria, el banco central subió en un cuarto de punto porcentual la tasa de interés de referencia, a 7,75%, y sugirió que la inflación podría acelerarse más de lo previsto.
El secretario de Hacienda no tiene un papel decisivo en la actuación del Banco Central, pero el Gobierno ha inyectado cierta presión este año con el argumento de que el diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos es muy elevado.
Pese a que Carstens dijo que la inflación -tanto la general como la subyacente- no se ha disparado, podría haber sorpresas aún por el lado de las materias primas.
"Por ejemplo: hace un par de semanas hubo estas inundaciones masivas en el centro de los Estados Unidos que produce mucho maíz (...) ese tipo de fenómeno puede afectar los precios hacia adelante," dijo.