En América Latina, una de cada tres empresas medianas cuenta con un software ERP.
En América Latina, sólo una de cada tres empresas medianas utiliza softwares de planificación de recursos empresariales (ERP, sus siglas en inglés). Según el director del programa de investigación de software de IDC para Latinoamérica, Alejandro Floreán, esta cifra revela la baja penetración de este tipo de aplicaciones en las empresas medianas de la región. A pesar de que la adopción ha crecido a tasas cercanas al 30% anual en los últimos tres años, sólo poco más de 25.000 de las 69.000 compañías medianas cuenta con soluciones de este tipo en América Latina.
Los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP) son sistemas de información gerencial (ver en Wikipedia) que integran y manejan muchos de los negocios asociados con las operaciones de producción y de los aspectos de distribución de una compañía comprometida en la producción de bienes o servicios. Este tipo de software puede intervenir en el control de muchas actividades de negocios, como ventas, entregas, pagos, producción, administración de inventarios, calidad de administración y la administración de recursos humanos
“Cuando se ve este 27% de penetración se puede constatar que falta mucho camino por recorrer”, dice el ejecutivo de IDC para América Latina a AméricaEconomía.com, quien precisa que el 73% de las empresas medianas de la región cuenta con otras aplicaciones administrativas más económicas que ERPs o desarrolla sus propias soluciones internamente.
Lo mismo ocurre con las empresas pequeñas, dice Floreán, quien precisa que en este mercado la tasa de penetración de softwares ERP sólo llega a 5%. Las causas de la baja inversión por parte de las Pymes están claras para el ejecutivo mexicano. Mientras las empresas medianas prefieren adquirir softwares administrativos más económicos que un ERP –que puede llegar a costar US$90.000– o una aplicación que sea desarrollada por la propia compañía, las empresas pequeñas descartan de plano esta opción por una cuestión de precio.
Este hecho se evidencia en que “el promedio de inversión en tecnologías de información (TI) de las empresas pequeñas de la región no supera los US$ 3.000”, advierte Floreán.
Pero más allá de los costos, Floreán explica que quizá el principal obstáculo en contra de la penetración de los ERPs en la región está en la cultura de las empresas latinoamericanas. “Los ejecutivos de empresas medianas saben que tener un ERP es hablar de procesos, de bases de datos, de uso de la información y las empresas pequeñas no están acostumbradas a trabajar bajo ese esquema”, asegura el ejecutivo de IDC.
El problema se presenta cuando hay cambios en la normatividad fiscal y contable de un país que obligan a actualizar los softwares que hacen los cálculos de la contabilidad y los impuestos, por ejemplo. “Es más fácil adquirir esa actualización cuando se trata de un paquete ya comercial que si se tiene un desarrollo hecho en casa y eso los ejecutivos latinoamericanos aún no lo han comprendido del todo”, concluye el ejecutivo de IDC.
Su opinión nos interesa. ¿Considera que adquirir un software ERP es una buena opción para una Pyme?
Considero que un ERP es una herramienta muy costosa para una PYME, y siempre el análisis de adquisición de este tipo de herramienta debe estar acompañado de un análisis costo - beneficio, el cual, para el caso de las mayorías de las PYME, no pasaría la más elemental prueba.
El desarrollo del área de TI de cualquier empresa debe moverse proporcionalmente al ritmo de crecimiento al que se mueve la empresa, lo contrario significaría subutilización de recursos.
Depende del tamaño de la empresa, volumen y alcanze de operaciones que esta tenga.
Ademas, ERP deben ser presentadas como una herramienta integrada para crear valor agregado mas que una herramienta para incrementar control y mejoras de procesos internos.
En la medida que Pymes estan en la busqueda de crear 'added value' en temas de reducir costos o distribuciones rapidas, ERP pueden ser bastante atractivas.
Es una buena opción en la medida que las empresas dejen de ser corruptas y trabajen con una sola contabilización. De esta forma se simplifica la implementación y los controles se vuelven mas eficientes y rigurosos.